La hora del Planeta 2026 pone la mirada en las áreas protegidas


Hay un momento, breve pero revelador, en el que las ciudades se oscurecen.

Las luces se apagan.
El ruido disminuye.
Y por un instante, casi imperceptible, algo cambia.

Cada año, La Hora del Planeta propone ese gesto: 60 minutos de oscuridad voluntaria en un mundo que rara vez se detiene y, este 28 de marzo, Santa Cruz de la Sierra se sumará una vez más a esta iniciativa global como un gesto simbólico frente a la crisis climática.

Pero en la Manzana 1 de la plaza principal, este acto no se limitará a la oscuridad. Desde las 18:00 hrs, una feria de organizaciones abrirá un espacio donde la conciencia ambiental deja de ser una idea abstracta y se transforma en experiencia, diálogo y acción colectiva .

Una feria que propone otra lógica

En un entorno marcado por el consumo, esta feria plantea una pausa.

No habrá venta de productos.
No habrá intercambio económico.

En su lugar, las organizaciones compartirán información, materiales educativos y dinámicas participativas orientadas a la sensibilización ambiental, para construir un espacio donde el valor esté en el conocimiento, en el encuentro y en la posibilidad de repensar nuestra relación con el entorno.

Áreas protegidas: lo que sostiene la vida en silencio

La edición 2026 está centrada en las áreas protegidas, territorios fundamentales para la biodiversidad y el equilibrio ecológico del país .

Bolivia alberga más de 100 áreas protegidas subnacionales; es decir que más del 30% de nuestro hermoso territorio está bajo algún sistema de protección, asegurando que millones de personas tengan acceso a agua fresca y limpia. La conservación también se extiende a nuestros espacios urbanos y periurbanos, recordándonos que la naturaleza está presente en cada rincón de nuestras vidas.

Estas áreas protegidas son el hogar de una rica diversidad biológica, y nos invitan a explorar y aprender a través de la investigación científica y el ecoturismo. Además, juegan un papel crucial en la regulación del clima y la prevención de desastres naturales, protegiendo así a nuestras comunidades.

Además, estas regiones son esenciales para las culturas y tradiciones locales. Preservar nuestras raíces y transmitir el legado a las futuras generaciones, no solo enriquecen nuestro patrimonio, sino que también fomentan un sentido de pertenencia y comunidad entre los habitantes, asegurando que las historias y las tradiciones que nos definen sigan vivas y vibrantes en un mundo en constante cambio.

En este contexto, la Fundación Kaa Iya presenta el Humedal y Sitio Ramsar Palmar de las Islas, uno de los sistemas ecológicos más relevantes del Gran Chaco boliviano.

Este territorio se caracteriza por un mosaico de palmares, sabanas estacionalmente inundables y bosques secos que interactúan entre sí, generando procesos ecológicos complejos que sostienen una alta biodiversidad .

Más allá de su riqueza natural, su valor radica en funciones clave:

  • Regulación hídrica en contextos de alta variabilidad climática
  • Conectividad ecológica entre distintos sistemas naturales
  • Provisión de hábitats para especies de alto valor como jaguares, pumas, ocelotes y aves

Además, el humedal cumple un rol fundamental frente al cambio climático, funcionando como un sistema de amortiguación natural: almacena agua en épocas húmedas y la libera progresivamente en periodos secos, contribuyendo a la resiliencia del ecosistema .

La propuesta de la Fundación no se limita a mostrar un territorio, sino a invitar a comprender las dinámicas que lo sostienen y la urgencia de su conservación.

Formar para transformar: el rol de la educación

La Universidad Nacional Ecológica participa nuevamente en esta iniciativa, reafirmando su compromiso con el cuidado del medio ambiente y la formación de profesionales capaces de generar un impacto positivo en la sociedad .

En esta edición, presentará su nueva carrera de Ingeniería Agroecológica y Desarrollo Rural Ambiental, orientada a promover la sostenibilidad, la producción responsable y el desarrollo equilibrado del entorno .

Esta propuesta académica responde a una necesidad concreta: formar profesionales que comprendan los sistemas ambientales desde una perspectiva integral, capaces de intervenir en los territorios con criterios de sostenibilidad.

Una red de organizaciones que construye conciencia

La feria busca generar un espacio de encuentro entre organizaciones, instituciones y ciudadanía para fortalecer la conciencia ambiental. Participar en esta actividad permite visibilizar el trabajo de las organizaciones, generar redes de colaboración y promover la protección de las áreas naturales y la biodiversidad.

Bajo la coordinación de la estructura global de la iniciativa y el soporte operativo de WWF (World Wide Fund for Nature), el espacio se activa gracias a la participación de:

  • ASTROCBA, acercando la mirada científica y la relación con el cosmos como parte de la comprensión del planeta.
  • Fundación CERAI, vinculada a procesos de desarrollo sostenible y trabajo territorial.
  • Plataforma Boliviana de Promotores por la Ley de la Juventud y el Voluntariado, impulsando participación juvenil y acción colectiva.
  • Red de Voluntarios por los ODS, articulando esfuerzos en torno a los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
  • UAGRM Ciencias Ambientales, integrando el conocimiento académico en el debate ambiental.
  • FUNDESI, promoviendo iniciativas de desarrollo con enfoque social y sostenible.
  • Desafío ODS Santa Cruz, movilizando ciudadanía desde el compromiso con metas globales.
  • Rastro Silvestre, visibilizando la relación entre fauna, territorio y conservación.
  • Colegio de Ingenieros Ambientales de Santa Cruz, aportando desde la técnica y la gestión ambiental.
  • Eco Comunicación, trabajando la sensibilización desde la narrativa y los medios.
  • Plataforma Boliviana de Acción Frente al Cambio Climático, enfocada en incidencia y respuesta climática.
  • CEDARE, vinculada a procesos de desarrollo y análisis ambiental.
  • PULSO, generando espacios de activación y participación ciudadana.
  • ANMI San Matías, representando la gestión y protección de áreas naturales.
  • Asociación de Scouts de Bolivia – Distrito Santa Cruz, formando conciencia ambiental desde la acción comunitaria.
  • Escuela Militar de Ingeniería (UASC), integrando formación técnica con responsabilidad ambiental.
  • Fundación Kaa Iya, visibilizando ecosistemas estratégicos como el Palmar de las Islas.
  • Aves Bolivianas, enfocada en la conservación y estudio de la biodiversidad avifaunística.
  • conscienciacolectiva.net, desde donde se promueve el consumo consciente y emerge Salsaterapia como experiencia corporal de reconexión.

Este entramado no responde a una jerarquía, sino a una lógica distinta: la de un sistema donde cada actor cumple una función específica, pero interdependiente.

Salsaterapia: el cuerpo como espacio de reconexión

Desde conscienciacolectiva.net, Salsaterapia propone una pausa activa que invita a apagar no solo las luces, sino también las pantallas. Una invitación a moverse, a escuchar, a habitar el presente.

Aquí, el baile deja de ser solo expresión y se convierte en una práctica de conciencia plena: una forma de reconectar con el cuerpo, con otros y con el entorno. En ese gesto, se revela una idea esencial: la manera en que habitamos nuestro cuerpo está profundamente ligada a la forma en que habitamos el mundo.

Más allá de una hora

La Hora del Planeta dura 60 minutos, a partir de las 20:30 hrs.

Pero su alcance puede ser mucho mayor.

La feria propone extender ese gesto hacia la vida cotidiana, transformando la consciencia en práctica: en la forma en que consumimos, en cómo nos relacionamos con el entorno, en las decisiones que tomamos.

Porque apagar la luz es solo el inicio.
Lo que realmente importa es lo que elegimos hacer después.


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